lunes, junio 29, 2009

jueves, junio 18, 2009

El jueguito del diseño

El jueguito de diseño que puse en mi entrada "El Discurso del Diseño" está inspirado en la técnica de corta y pega que puso tan de moda William S. Borroughs en la década de 1960.
Borroughs defendía esta idea arguyendo la aleatoriedad para la generación de textos, quitándo énfasis en el escritor como un simple generador de cadenas de palabras y subrayando su importancia como editor de ideas.

El usar imágenes y textos aleatorios es, como mencioné en mi post original, un reto interesante y divertido. A partir de elementos desconocidos y -muchas veces- divergentes- uno debe (o debería) llegar a un resultado armónico.

Tal como lo publiqué anteriormente, mi segunda portada es semi-aleatoria y con elementos en español. Aunque los textos sí fueron aleatorios, escogí los nombres que más me gustaron; escogí la imagen de acuerdo a lo que más encajaba (sí es aleatoria -más o menos- busqué "fractales" en Google y escogí el que más me gustó).

Bueno, sin más preámbulos presento mi segunda portada:

Portada de mi segundo álbum, "Teoría del Color" del grupo tecno-rock "Números Cromáticos".

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miércoles, junio 10, 2009

Votos nulos

Ese día el chef amaneció con un espíritu muy democrático.
Juntó a sus gallinas y les dijo: "Pueden escoger cómo las voy a cocinar".
Las gallinas se miraron entre sí sin atreverse a decir algo.
Hasta que una gallina tuvo el valor y el coraje suficiente para replicar: "Es que yo no quiero que me cocinen y me coman".
El chef le contestó, con paciencia infinita: "Esa no es una opción. Solamente pueden escoger cómo las voy a cocinar".
- Oido en una estación de radio perdida en el monstruoso DF.

El próximo 5 de Julio de 2009 vamos a tener elecciones intermedias en México, se van a elegir diputados entre otros puestos de representación popular.
Lo que más llama la atención en estos momentos es que hay un movimiento que está tomando mucha fuerza, sobre todo en estas últimas semanas. Es un movimiento para promover el voto nulo.

Ya ha llamado la atención del sector intelectual, académico y de algunos periodistas (Carmen Aristegui ya la ha dedicado varios espacios en su programa en CNN en español y en su programa de radio en MVS 102.5 MHz). Yo no me puedo quedar fuera del merequetengue, así que también le dedico espacio en mi blog.

Aunque para mí es evidente que anular los votos son una ilogicidad electoral, voy a tratar de plantear el tema sin defensas o ataques ociosos.
La perspectiva matemática y estadística es la primera que voy a exponer porque, a mi juicio, es la que mejor expone ilogicidades en cuanto al objetivo que quiere lograr. Para poder ejemplificar sin enredarme con mis propios pies, hay que sobresimplificar:

Supongamos que hay 3 partidos políticos en la contienda electoral: 01, 10 y AO.
Supongamos que hay 100 votantes registrados.
Supongamos que el control de la votación, el conteo y validación de votos es realizado por un sistema de inteligencia artificial, sin tendencias morales, políticas o humanas y totalmente imparcial y eficaz.

Escenario sin nulos.
Pensémos que mucha gente quiere que gane el partido 10 (40%), el partido 01 tiene una preferencia electoral del 35% y AO del 25%. Si todos votacen, los resultados quedarían:


Anular los votos significa que no se vota por partido alguno, esto es, que los votos no cuentan para ningún partido. Pero LOS QUE SÍ VOTAN pueden hacer la diferencia entre quien gane o la diferencia en la votación.

Escenario con votos nulos.
Vamos a suponer que el 40% de los votantes anulan sus votos. Como los votos nulos no afectan en la misma proporción la votación de cada partido, supongamos que la votación queda así:
01 - 30% (pierde 5%)
10 - 27% (pierde 23%)
AO - 18% (pierde 12%)
Total de votos anulados: 40 (5+23+12), es decir:


El resultado neto es que gana el partido que muchos no querían que ganara. Entre mayor sea el porcentaje de votos nulos, mayor es la indeterminación de quién va a ganar. Todo depende de los votos de la gente que decide SÍ elegir algo; a esto se le llama voto duro y es un fenómeno que se presenta en todos los partidos con un cierto grado de popularidad (en este punto me gustaría recalcar que la popularidad no tiene nada que ver con la bondad o maldad, si el partido es conveniente o nefasto, si es honesto o corrupto, etc.), la gente que le ha entregado su mente a un partido no escucha ni analiza arcumentos, estadísticas o propuestas. Tiene decidido su voto y ni mil campañas de anulación del voto va a convencerlos. Lo mismo se puede decir por los que tienen un voto coaccionado (los obligan a votar por un partido determinado amenazándolos u obligandolos de una forma u otra), los votos clientelares (votan por algún partido porque le hicieron un favor y ahora lo devuelven) y fenómenos similares.
Si uno anula su voto está dejando que este tipo de... "humanos" sean los que decidan. Una de las razones por las que mi voto va a ser válido es que no quiero mostrar una responsabilidad civil tan pobre.

Favoreciendo el fraude.
En las elecciones presidenciales del 2006 los dos candidatos principales obtuvieron casi el mismo número de votos (aprox. 15 millones de votos con una diferencia "oficial" del 0.5%. Los resultados favorecieron al candidato derechista Felipe Calderón, pero muchos estamos convencidos de que Calderón llegó al poder por medio de fraude electoral).


Se estima que la votación real favoreció a López Obrador, pero de todas maneras su ventaja era muy poca. Una ventaja así de pequeña favorece los trucos y alquimia electoral; se esconden votos, "aparecen" otros, etc.
Esta diferencia del 0.5% se traduce en 245,934 votos. ¿Y si la diferencia hubiera sido mucho mayor? Muy posiblemente hubiera habido fraude, pero hubiera sido más difícil de esconder, podría hasta haber sido imposible cambiar los resultados de la elección.
Los hubieras no existen así que...

El voto nulo.
La razón principal para anular el voto es la falta de creencia en los partidos políticos, su falta de representatividad popular. En el caso concreto de México, la corrupción oficializada garantiza que cualquier partido en el poder sea igual de ratero e inepto que todos los demás, así que no importa quién gobierne, todos son iguales.
Es una perspectiva bastante acertada y valida, con la excepción de que no cumple algún objetivo o meta concreta.
Se han hecho diversas protestas, manifestaciones y exigencias -siendo una de la más notables la llamada 'Marcha Blanca' protesta contra la violencia e inseguridad efectuada el 30 de Agosto de 2008-, pero las autoridades han respondido con mentiras, simulaciones, ineptitud y un cinísmo extremo y desmoralizante (el presidente de México, Felipe Calderón, se unió a una marcha para exigirle seguridad al presidente, bastante surrealista el asunto). Los secuestros, asaltos y asesinatos proliferan en todo el país, la impunidad y corrupción se extiende incontrolablemente promovida por las autoridades, varias organizaciones no gubernamentales le han exigido al gobierno federal que tome acción y el gobierno ha respondido haciendo y detallando planes que no cumple.

Como mencionaba al principio, hay muchas voces de civiles, intelectuales y académicos que defienden y denostan ambas facetas del asunto; sus puntos de vista son todos válidos, algunos fuera de contexto, otros un poco inocentes, otros en el quid de la cuestión, pero todos válidos. Pero ya se han empezado a oir voces "oficiales" de las autoridades, políticos y candidotes, perdón, candidatos; todas ridículas, fallidas e ingenuas.
El "razonamiento" más fuerte es que es un atentado a la democracia (alegato fantástico que parece copiado del argumento de "Ensayo sobre la lucidez" de José Saramago). En realidad
las autoridades son las que han creado un sistema antidemocrático arrebatando el control del gobierno a la ciudadanía; actualmente solamente alguien registrado y apoyado por un partido político puede accesar al gobierno: le han quitado lo democrático al sistema de gobierno mexicano y lo han convertido en una partidocracia, en una oligarquía, en la que el acceso al poder esá en manos de unos pocos elegidos. Los que anulan su voto son los que practican la democracia al no elegir una partidocracia a todas luces oligárquica.

Algunas voces dicen que las autoridades se han mostrado extremadamente sensibles porque reconocen y están muy preocupados por el fenómeno; a mí me parece que lo único extremo es su cinísmo: no reconocen la raíz, la causa del problema; no hay opciones, no se puede elegir a alguien que sigue las políticas de la corrupción, de la impunidad, del amiguismo.
Incluso el Instituto Federal Electoral (originalmente bastión civil para vigilar a los partidos), ahora totalmente contaminado y corrompido por la partidocracia (se puede ser miembro del IFE si te apoya algún partido).

Hay otro pequeño aspecto que se ha mencionado muy de pasadita: esto parece ser parte de la crisis de legitimidad. La crisis política inició con la elección fraudulenta de Calderón y ahora esto; y lo peor es que la gente que está en el poder actúa como si decretando leyes más estrictas y restrictivas pudieran solucionar el problema. No les cae el veinte de que nadie va a seguirlos si no quiere, el problema va a seguir creciendo y manifiestándose de formas que no preveían.

Yo no voy a anular mi voto porque me parece un sinsentido, algo ilógico, pero pienso firmemente que aquellos que lo quieran anular están ejerciendo su libertad democrática.
Si lo van a anular (porFAVORporFAVOR) NO dejen su boleta en blanco, eso le deja la puerta abierta al fraude electoral, pongan un tachezote que abarque toda su boleta, o háganle un rayonzote o escriban el nombre de un civil o pónganle "Yo voto por Tin Tan" o algo. En algún blog por ahí leí una buena idea: pueden usar calcamonías (stickers) como los que usan los grafiteros.

La cosa es que dejen bien claro que ANULAN SU VOTO y no apoyan la partidocracia.

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